Inesperado

Hace un par de largas e inadvertidas noches el destino me regaló el placer de tu compañía, inesperada y sutil, eras tan sólo un individuo que bordeaba mis caminos, una y otra vez, de manera habitual. Repentinamente, en uno de aquellos días envueltos de cotidianidad, tus intrigantes ojos negros atraparon a los mios, -dos segundos […]